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Riesgo De Inyección De Aceite y Cómo Prevenirla

Soluciones Hidráulicas

¿Sientes la presión de trabajar afe?

¿Trabajas con herramientas hidráulicas (de alta presión)? Su potencia reside en la capacidad de mover cargas pesadas mediante fluido a alta presión. Sin embargo, esta potencia también conlleva riesgos si se trabaja con herramientas dañadas. Por ejemplo, existe el riesgo de inyección de aceite. Puedes leer más sobre esto en este artículo.

Quizás no lo hayas pensado, pero el aceite en las herramientas hidráulicas está a una presión muy alta, concretamente 700 bares. Para que te hagas una idea: el agua del grifo sale a una presión de 4 bares. La presión de una hidrolimpiadora es de 100 bares.

Potencia y riesgo: fuga de aceite
Esta enorme presión de 700 bares supone un riesgo. Imagina que trabajas con un cilindro o una manguera dañados. En el caso del cilindro, el daño no siempre es visible externamente, y el daño en una manguera también puede ser sutil. No obstante, el riesgo es significativo. Existe la posibilidad de que el aceite se escape a una velocidad de al menos 400 m/s.

Acude directamente a urgencias. Debido a la presión y la velocidad, el aceite puede penetrar en tu cuerpo, por ejemplo, en el brazo o la pierna. Tu organismo no puede disolverlo por sí solo, e incluso puede entrar en el torrente sanguíneo. Por lo tanto, en caso de inyección de aceite, es fundamental acudir inmediatamente a urgencias del hospital universitario especializado más cercano. En los Países Bajos solo hay 8 hospitales universitarios especializados donde se puede recibir una inyección de aceite.

Consecuencias: las consecuencias de una inyección de aceite pueden ser graves. Por ejemplo, existe riesgo de muerte (si no se recibe la ayuda adecuada a tiempo). Además, la experiencia demuestra que algunas víctimas quedan incapacitadas para realizar sus actividades diarias, o incluso no pueden realizarlas en absoluto.

Reducir los riesgos comienza con la concienciación: naturalmente, querrás evitar esta pesadilla. Y las soluciones para reducir el riesgo son sencillas.

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  • 1. Concienciación: en primer lugar, como empleador, es fundamental concienciar a sus empleados y al responsable de herramientas. Infórmeles sobre el uso correcto y seguro de las herramientas hidráulicas, cómo almacenarlas adecuadamente y hágales conscientes de los riesgos a los que se enfrentan al trabajar con ellas. Considere también realizar una charla de seguridad sobre hidráulica.
  • 2. Inspecciones periódicas: según la Ley de Condiciones de Trabajo y la guía EKH, la inspección de las herramientas hidráulicas es obligatoria al menos una vez al año. Dependiendo del uso, puede ser más frecuente. Con una inspección periódica, se asegura de detectar defectos más rápidamente y saber a tiempo si una herramienta necesita ser reemplazada. De esta manera, no solo prioriza el bienestar de sus empleados, sino que también evita tiempos de inactividad innecesarios y, por consiguiente, costes operativos innecesarios para su empresa. Pruebas dinámicas
  • 3. Asegúrese de que, además de las inspecciones periódicas, también se realicen pruebas dinámicas periódicas a las herramientas hidráulicas. Esto va más allá de las pruebas estáticas (que son obligatorias por ley). Durante una prueba dinámica, se simula la capacidad máxima de la herramienta en un entorno controlado. En este proceso, se comprueba si la herramienta hidráulica presenta defectos (ocultos) en toda su longitud o superficie, en lugar de solo en tres puntos (como en las pruebas estáticas).

En resumen, garantice las condiciones más seguras posibles al utilizar herramientas hidráulicas. Esto previene derrames de aceite y otras lesiones. Esta es una responsabilidad tanto de los empleadores como de los empleados (los usuarios).

Para obtener más información sobre Servicio y Seguridad:

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